Toti, un nuevo amigo de Yeya y Tatín, quiebra sus lentes durante el juego. Sus amigos le prestan otros lentes, pero ninguno le sirve. El final es feliz, ya que su familia se los repara y vuelve a jugar.
“Los cuentos de la casa del árbol constituyen una propuesta pedagógica que acerca a las niñas y niños en edad preescolar al aprendizaje y descubrimiento del mundo que los rodea. Incluye personajes cotidianos y diversos que viven y cuentan historias relacionadas con el medio social y natural.
Promueven valores como el autoconocimiento, la comprensión, el respeto, la salud, la colaboración, la consideración, la aceptación, la cooperación, el afecto y el cuidado del medio ambiente.
¡Las historias de La casa del árbol despiertan imaginación!”