La devoción, en general, es un acto de la virtud de la religión. Se trata, junto con la oración, de uno de los actos interiores de esta virtud . La devoción es un acto de la voluntad por el que el hombre se ofrece a Dios, se entrega prontamente a su servicio.
Entre los actos exteriores de la virtud de la religión se encuentra, por ejemplo, todo lo relativo al culto . En principio la devoción sólo es debida a Dios y sin embargo se habla a veces de devoción mariana, de personas que tienen mucha devoción a tal o cual santo, etc.
Santo Tomás de Aquino explica que la devoción que se tiene a los santos no termina en ellos, sino que en última instancia se dirige a Dios, en cuanto que en sus santos veneramos en realidad a Dios que los ha llenado de gracia y santidad . La devoción a Dios, a la Virgen, a los santos se manifiesta a través de actos devocionales; por eso suele distinguirse entre devoción y devociones.